Mi Gran Esperanza surge en el año de 1994 cuando un grupo de voluntarias que acudían a acompañar a niños y familiares del antiguo Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde, al darse cuenta de la necesidad que particularmente mostraban los niños con cáncer de contar con una institución que pudiera proporcionarles la tranquilidad de recibir apoyo económico considerando que los costos de los medicamentos oncológicos y en general son muy elevados, forman un grupo que se propone no sólo acompañar sino apoyar económicamente a estos pequeños.